dimarts, 19 de març del 2013

Entre sábanas y almohadas

La luz blanca baña tu cuerpo fino, delgado, frágil, sensible al mundo que te ha visto crecer. Sábanas blancas que brillan bajo el sol de esta mañana de mayo. Una mosca merodea por el balcón, se acerca a la maceta donde un día decidiste plantar un bonsai pero la pereza y tu ajetreada vida te impidieron triunfar en el mundo de la jardinería.

Te miro, desnuda y de espaldas. Tus nalgas se entrevén bajo la fina sábana que tímidamente te intenta cubrir, dejando al aire una pierna y ambos pies. Veo tu respiración, pausada, tranquila. Me gusta. Me excita. Con un dedo recorro tu columna hasta la nuca. Te acaricio. Te he despertado. Sin querer. Entreabres un ojo. Me miras y te ríes. Esa sonrisa. Dichosa sonrisa que tengo pegada en mi mente. Esos hoyuelos, esos ojos, esas cejas. 

Un beso. Dos. Más. Y de repente las sábanas acaban en el suelo, junto a las almohadas. ¡Y qué poco nos importa! Que se queden ahí, dices, porque no van a llegar más abajo. 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada